The Fallen de Transformers Studio Series 91 es una de esas figuras que genera sentimientos encontrados… y justamente ahí está su gracia. Es rara, es desproporcionada, es incómoda de posar en algunos aspectos, pero al mismo tiempo tiene una presencia brutal que la hace imposible de ignorar.
Partamos por lo evidente: no es una figura “bonita” en el sentido clásico, pero sí es tremendamente fiel al diseño visto en Revenge of the Fallen. Ese look extraño, casi grotesco, está completamente intencional y muy bien representado. El sculpt es agresivo, con formas irregulares, texturas marcadas y una silueta que se siente amenazante incluso en pose neutra.
En articulaciones, The Fallen cumple… a medias. Tiene puntos de movimiento suficientes para lograr poses interesantes, pero su propio diseño juega en contra en varios rangos. Hay partes que chocan, zonas rígidas y movimientos que se sienten limitados, pero también hay que entender que no es un personaje pensado para poses dinámicas extremas, sino más bien para imponerse visualmente.
El kibble está ahí, es visible, y no intenta esconderse demasiado. De nuevo, esto va muy de la mano con el diseño del personaje: tosco, antiguo, casi ritual. No es un Transformer limpio ni estilizado, y la figura lo refleja perfectamente.
En mano, se siente sólida, pesada y con carácter. No es una figura que vas a estar posando todo el tiempo, pero sí una que se roba la atención en vitrina, especialmente si la acompañas de otros Decepticons o figuras de la misma película.
Conclusión
The Fallen es horriblemente hermosa. No es perfecta, no es cómoda y no es para todos, pero como representación del personaje es tremendamente efectiva. Una figura que destaca por su presencia, su rareza y su fidelidad, y que funciona mejor como pieza de vitrina que como figura de poseo constante.
Si te gusta Revenge of the Fallen y disfrutas figuras con personalidad fuerte —aunque sean incómodas—, esta es una adición muy interesante a tu colección.