Posar figuras de Transformers con efectos de disparo siempre se ve espectacular en vitrina. Explosiones, rayos y proyectiles translúcidos aportan dinamismo y narrativa al display. Sin embargo, hay un detalle importante que muchos coleccionistas desconocen y que puede terminar dañando seriamente sus figuras con el paso del tiempo.
El problema está en los efectos de disparo fabricados en plástico blando translúcido. Este material, al permanecer en contacto prolongado con la pintura del Transformer o de sus armas, puede generar una reacción química que termina afectando directamente la superficie pintada. En los casos más comunes, la pintura se ablanda, se marca o incluso se desprende por completo en la zona de contacto.
Este daño no ocurre de inmediato. Es un proceso lento y silencioso, que muchas veces se detecta solo cuando ya es irreversible. Figuras que se ven perfectas durante meses pueden terminar con pintura levantada o completamente perdida justo en el punto donde el efecto estuvo apoyado.
Con el tiempo, tanto Hasbro como Takara han reconocido este problema y, en lanzamientos más recientes, han comenzado a dejar sin pintura las zonas de contacto donde normalmente se insertan estos efectos. Esta solución reduce el riesgo, pero no lo elimina por completo, especialmente si el efecto queda presionado o en contacto constante durante largos periodos.
Aun con estas correcciones, la recomendación sigue siendo la misma:
no dejar las figuras posadas de forma permanente con efectos de disparo blandos colocados. Lo ideal es utilizarlos solo para sesiones de fotos o exhibiciones temporales, retirándolos luego para evitar cualquier reacción indeseada.
En este artículo se muestran ejemplos reales de figuras de mi colección que se vieron afectadas por este problema. Casos concretos que sirven como advertencia para evitar que otros coleccionistas pasen por la misma experiencia.
Cuidar una colección no solo implica limpiar o exhibir bien las figuras, sino también entender cómo reaccionan los materiales con el paso del tiempo. A veces, lo que se ve mejor en vitrina puede ser justamente lo que más daño provoca.
Prevenir hoy puede ahorrarte una pérdida irreparable mañana.